Gran parte de lo que se usó en la Vendimia no se recicla

Gran parte de lo que se usó en la Vendimia no se recicla

Por 08/03/2013 3:42

Todavía resonaban los ecos de la voz de Alejandro Sanz. Los últimos aplausos rebotaban en los muros de piedra. Y ahí, esperando el momento preciso, estaban los técnicos y operarios que hacen que la Fiesta de la Vendimia sea posible, pero también la desarman para que el teatro griego Frank Romero Day recupere su fachada habitual.

De lo dispuesto sobre el escenario, muy poco es lo que se recupera para futuras celebraciones del mismo tipo.

En realidad, tal como está estipulado en los pliegos licitatorios, las empresas que aportan a cada detalle del armado escenográfico son responsables del desmontaje, pero también de llevarse las piezas que utilizaron para “el decorado”.

Por ejemplo, las 1.600 placas de fenólicos que Maderas Fazio empleó en el piso y las escaleras o los 1.400 metros cuadrados de lienzo para forrar las cajas lumínicas. “Difícilmente puedan reutilizarse, las placas nos las llevamos y el lienzo hemos intentado reciclarlo para otra Vendimia, pero luce muy amarillento y se estropea bastante”, explicó el arquitecto Víctor Carrión, de Fazio, quien añadió que quedan maderas del esqueleto que sostiene a las cajas, las que suelen dejarse en contenedores para los vecinos de barrios aledaños, como La Favorita.

En el caso de los focos para iluminar esos dispositivos tan tradicionales de la fiesta –principal elemento escenográfico–, Juan José Cáceres explicó: “Son unas 14.500 lámparas, que pueden despintarse y nosotros las guardamos”, aunque su reutilización en futuros actos centrales depende de si es esta misma firma la que logra la licitación por ese servicio.

La limpieza del teatro también implicó recolección de basura. Marcelo Balegno, de Masterfull, que se encarga de esta tarea, contó que desde el sábado sacaron por día cuatro contenedores de cinco metros cúbicos. “Hablar de peso es poco apropiado, son cuatro contenedores grandes pero que se llenan, sobre todo, con cartón y folletería”, acotó.

Avanzaron un 30%
Los trabajos arrancaron en la madrugada de ayer y, según prevén, finalizarán el próximo miércoles. De acuerdo con quienes están fiscalizando la actividad de las empresas que prestaron sus servicios, en las primeras horas se avanzó un 30%.

El escenario es lo primero que se construye y lo último que se desarma.

“Estamos tristes, después de tanto esfuerzo”. La frase que luego de recorrer el predio compartió el responsable del montaje escenográfico por el Ministerio de Cultura, Alejandro Molina, graficó bien el sentido de pertenencia de muchos de los que le ponen el hombro a la fiesta, a la cual prácticamente no ven porque están “atentos a que todo salga como tiene que ser”.

Mientras las empresas de sonido cargaban ayer sus equipos, Molina –y Alejandro Sosa, a cargo del teatro–, explicaron que el que se hace es un “laburo de hormiga”: “Cuando todo termina se le imprime mayor velocidad, porque urge desocuparlo”.

Minutos después de que cerrara su espectáculo Alejandro Sanz, la firma Pampín (iluminación) comenzó a cargar sus reflectores y clústers de luces, entre otros dispositivos.

“Arrancamos a las 3 y ya estamos terminando, pensábamos que nos llevaría dos días desarmarlo”, contó ayer en la mañana Oscar Romero, a la cabeza del operativo lumínico, mientras hacía el seguimiento de los baúles que debían viajar en camión hasta Buenos Aires.

“Es poco lo que se recicla de escenografía”, reconoció Alejandro Molina, coincidiendo con lo que también explicaron desde las distintas entidades que aportan a la puesta en escena.

La excepción de esta regla que es así desde hace algunos años –antiguamente la mayoría de los elementos quedaban en manos del Estado–, está dada por la utilería, mayor y menor.

Sonia López aportó, al respecto, que la de menor tamaño se guarda en depósitos (de la ex DINAF), mientras que la mayor (las novias, los perros de Teatro mágico de piedra y vino, por ejemplo) aún no tienen un lugar asignado: “Suele quedar en el anfiteatro, aunque no es el espacio propicio. Al permanecer sin demasiada protección, esas piezas quedan expuestas a hechos de vandalismo”.

Unos 50 baños químicos, carpas (que se instalaron detrás del escenario para los artistas especiales) y el mantenimiento de los nuevos baños dispuestos en los camarines son tareas pendientes.

“Entre artistas y técnicos, circulan por este lugar para la Vendimia más de 1.500 personas. De todas maneras, no hay daños graves, sino los normales del uso”, dijeron Molina y Sosa.

 

Fuente: Diario Uno

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