Macarena, la reina tunuyanina que aún no fue coronada

Macarena, la reina tunuyanina que aún no fue coronada

Por 06/02/2015 12:04

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Quizá sea por el aplomo que le dan sus 24 años. Quizá porque ya vivió la Vendimia de cerca, cuando su hermana Natalia resultó soberana de Tunuyán en 2008. Quizá se deba a sus tres años de estudios universitarios en Psicología… Lo cierto es que Macarena Muzaber Firpo habla con una soltura y seguridad que convencerían al más incrédulo.
Representó al Rotary Club El Portillo en la fiesta “Historia de un recuerdo huarpe” este miércoles y, minutos antes de que se desatara la violenta tormenta sobre el anfiteatro de la Tonada (ver página 11), fue proclamada la nueva reina de los tunuyaninos.
La furia del cielo no permitió que recibiera sus atributos reales y aún no sabe cuándo será el traspaso de mando, pero está consciente de que las cosas de la “realeza” pasaron a un segundo plano y que lo primero era socorrer a la gente.

Así lo entendió cuando incluso con el vestido todo embarrado pidió a su papá iluminar con las luces de su camioneta el sector de las sillas para ayudar a los voluntarios que trabajaban en el lugar.
“Fue terrible, es algo que nadie va a poder olvidar”, acota la soberana. Recuerda que estuvo muy preocupada porque una de las candidatas perdió a un hermanito y después su familia no encontraba a una tía de unos 80 años, que había viajado desde la ciudad de Mendoza para verla. “Alguien la encontró descompensada y se la llevó al hospital”, consignó.
Más allá de este hecho, que signará su reinado, la bella rubia está muy feliz de representar al pueblo que ama y dispuesta a disfrutar este tiempo de Vendimia en el día a día.

“Ella conoció mi experiencia de cerca, lo bueno y lo malo, y eligió ser candidata sabiendo a lo que se expone. Hoy es mayor la exposición con las redes sociales. Yo sólo le dije que distrute a full, porque la vivencia es muy corta”, comentó Natalia, reina de Tunuyán en 2008 y pronta a recibirse de ingeniera química.
“Ella es muy buena, cariñosa. Todos dicen que se la ve tranquila, pero es así siempre. Muy segura”, la define su mamá Ana María. Esta maestra rural fue quien le enseñó a Macarena a compartir y a pensar en los que menos tienen.
Aunque su familia promociona la facilidad que tiene la joven para el diseño y para “convertir prendas viejas en otras de lujo para estrenar”, Macarena prefirió apostar a la Psicología como salida laboral. “Me gusta la carrera y me gusta que tiene un amplio campo para trabajar”, comentó y agregó que su proyecto más cercano es abrir su propio consultorio.
Por cuestiones de estudio, vive en Mendoza y los domingos en familia son su mayor tesoro. A los primeros que encomendó la suerte con su reinado fueron a sus “abuelitos del cielo”: Miguel Natalio Firpo y Luis Muzaber. Macarena es nieta del querido intendente sancarlino y reconoce que en ese departamento se respira el cariño por su familia.
La soberana es la del medio de tres hermanas. La más chica, Daniela, no podrá acompañarla en todos los eventos reales porque se está preparando para rendir el pre para la carrera de Medicina. Siente una admiración especial por su papá Javier, quien lleva años trabajando en el Banco Nación del departamento valletano.
Hace años que los Muzaber reciben proposiciones de distintas instituciones tunuyaninas para llevar a Macarena como candidata vendimial. “No acepté antes porque era muy chica y no me sentía preparada. Ahora siento que puedo manejar y disfrutar la situación”, afirma.
La rubia está de novia con Gonzalo Soto, un chico chileno que le presentó años atrás un amigo en común. “No entiende nada de Vendimia, pero me dijo que si esto me hacía feliz, él me acompañaría”, cuenta Macarena.

Así es que Gonzalo cruzó la cordillera para aplaudir a su querida desde la barra en el anfiteatro tunuyanino. Se emocionó con el resultado de la elección y también quedó envuelto en la tormenta de granizo. “Gracias que encontró a mi hermana y juntos volvieron caminando a casa”, relató la reina.

 

Un festejo amenazado por la lluvia donde brilló la música 

Estaba entre las preferidas del público y el escrutinio ratificó esta predilección ya en los primeros votos. La elección real en Tunuyán prácticamente se dirimió entre la rubia Macarena Muzaber Firpo, representante del Rotary Club El Portillo, y Julieta Quiroga, la joven de Villa Seca. La primera se quedó con el cetro departamental con 54 votos, mientras que a Julieta le correspondió el virreinado por tan sólo seis puntos.
La esbelta rubia de 24 años no alcanzó a agradecer a su pueblo, pues la tormenta impidió incluso que las autoridades convocadas al escenario le colocaran la corona.
Pero antes de ello hubo una fiesta vendimial en el anfiteatro municipal. Cerca de las 22.30 y con la amenaza latente de lluvia arrancó el espectáculo “Historia de un recuerdo huarpe”.

El relato -escrito quizá por el guionista más joven que ha tenido el departamento, Santiago Garay (18)- propuso un recorrido histórico desde los huarpes hasta la “magia” del vino nuevo. Un camino por los íconos típicos de Vendimia sin sorpresas ni sobresaltos, tampoco sin grandes atractivos.
Uno de los aciertos fue la música, en gran porcentaje en vivo, y el ritmo y color que prodigaron algunas escenas de bailes, que se ganaron los aplausos de la gente. Temas norteños, carnavalitos, un homenaje al tango con danzas aéreas y Piazzolla en la música, canciones pop con enormes muñecos danzando fueron algunos ejemplos.
La obra abordó las vivencias de Tunián, cacique ancestral del Tunuyán, protagonista de la leyenda que dará nombre a esta tierra. El personaje fue mostrando al público las distintas etapas que vivió su pueblo: desde que era una comunidad huarpe hasta su moderna realidad de productor vitivinícola.
Por supuesto, no pudo faltar un sentido homenaje al Padre de la Patria, San Martín, con su rostro en la pantalla grande y un pericón blanco y celeste en escena. Tampoco, la oración de todo el pueblo a la Virgen de la Carrodilla, la cual fue representada por una mujer de blanco que bajó desde el techo del escenario, gracias a un sistema de arneses.
Más de 300 bailarines y actores dieron vida a la historia. La lluvia amenazó durante todo el espectáculo y, por momentos, la ‘olla’ se llenaba de paraguas. Aunque faltó el gobernador Francisco Pérez, asistió casi el gabinete provincial a pleno. También tuvo asistencia perfecta la mayoría de las soberanas actuales de la provincia.

 

Fuente: Diario Los Andes

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