Rocío de Junín, la reina “del primer viñedo” del país

Rocío de Junín, la reina “del primer viñedo” del país

Por 04/03/2015 12:13

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Valdivia es uno de los apellidos emblemas de la vitivinicultura argentina. Con él se inició incipientemente un viñedo de uvas criollas, chinches o, en inglés, mission, en Mendoza. Claro, fue hace mucho, en tiempos de la colonia española en Sudamérica.

Pedro de Valdivia se había empecinado en que el Rey de España, Carlos V, tuviera bajo su Gobierno la explotación de las riquezas que soñaba en Chile, un suelo ya explorado por Almagro y que le había dado una mala experiencia. El conquistador le había dado mala prensa. Se quejaba sobre que en sus expediciones sólo había encontrado frío, nada de oro y comida sólo para unas 30 personas.

Pero Valdivia intuía que un poco más al Sur del desierto de Atacama había algo más, y por ello se afanó en conseguir la venia del Rey de España y algo de financiamiento para bajar desde Perú, a pie, hasta donde hoy se localiza Santiago de Chile. Y lo hizo, y llegó al lugar para fundar el 12 de febrero de 1541 la ciudad de Santiago de la Nueva Extremadura a los pies del cerro Huelén, rebautizado como Santa Lucía.

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Dos versiones del primer viñedo

1- El padre Juan Cedrón

Alrededor de 1556, el colonizador Don Francisco de Aguirre, fundador de Santiago del Estero, la primera ciudad fundada en Argentina por la corona española, envió las primeras cepas y sarmientos por medio del padre Juan Cedrón, quien las introdujo y las plantó en diferentes predios de la zona de Anta, desde Talavera de Madrid de Esteco hasta los Valles Calchaquíes, y se difundieron hasta Tucumán. Es que los curas que viajaban con los colonizadores necesitaban viñedos para obtener uvas y con ellas elaborar vino para la misa. Claro, a esta altura del relato resulta obvio que la vid no era oriunda de América, sino del Viejo Continente.

2- Volvamos a Valdivia

Una vez asentado en Santiago de Chile, el conquistador sintió el irrefrenable impulso de conocer qué tesoros se escondían del otro lado de la Cordillera de los Andes, y cruzó. Y llegó hasta lo que es hoy Mendoza en 1551 transformándose en el primer español en llegar a la región cuyana. Y se relacionó de buena manera con los indios huarpes y luego de pasar el invierno con ellos regresó a Chile, pero antes armó el primer viñedo de Mendoza y sólo unos años antes del que desarrolló Juan Cedrón.

Más tarde, el 22 de febrero de 1561, Pedro del Castillo llegó al valle de Huenota y tras tomar posesión de la comarca enarboló el estandarte real de la Casa de España. En medio de dos tormentas es que fundó la ciudad el 2 de marzo y la nombró “Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de la Rioja”.

La reina Valdivia

Rocío Tonini Valdivia (18) tiene el contraste del azabache con una piel blanquísima y ojos verdes claros. Viene de familia de reinas: su abuela, su madre y sus dos primas (de Rivadavia) portaron coronas y fueron mimadas con atributos reales.

Cursa el primer año de Geografía en el Instituto San Martín y como la reina de Malargüe, Celeste Alejandra Bravo, tiene debilidad por los animales: “Tengo 3 gatos, 2 perros y dos cobayos. También 6 peces. Los gatos se llaman Kika, Mimi y Mora. Los perros, Hanna y Batter y los cobayos Malena y Coca. En una pecera lo tenemos aislado a Juhan, porque es malo, se come a los otros peces. Y en otra pecera tengo a otros cinco que no tienen nombres”, relata Rocío luego de despeinarse…

Nota: la joven debió ser despeinada, por una de las acompañantes de Protocolo de la Municipalidad de Junín, debido a que el requerimiento de Mendoza Post era mostrarla al natural. Sin atributos y mucho menos con un peinado que requiere más de 300 trabitas invisibles. Por ello debió ser preparada para la entrevista.

Así fue despeinada:

Antecedentes reales

– La madre, Mariela Valdivia, es ex Reina de la Melesca.

– La tía, Lorena Valdivia, es ex reina distrital de Rivadavia.

– Su prima Jésica Vanela, es ex reina de Rivadavia.

– Su otra prima, Eugenia Vanela, es ex virreina de Rivadavia.

– Su abuela Dora “también fue reina”, informa.

– ¿Cómo fue la fiesta en Junín?

– Estuvo muy bien, no hubo diferencias. Sólo votaron los vecinos. Hacen 10 años que esto es habitual en las elecciones departamentales de la vendimia. Para ello se sortearon bolillas con terminaciones que correspondieron con algunos de los números de los documentos de los presentes. El método es que se reparten 150 votos o se vota durante una hora, como máximo.

– ¿Qué le cambiarías a la Fiesta de la Vendimia?

– Cuando era chica hubiera respondido que nada. Ahora que tengo la oportunidad de participar y decir algo positivo digo que me gustaría más participación de los cosechadores, de los que cuidan los viñedos, de los que aran la tierra. Ellos tendrían que tener una buena oportunidad para ir a ver la fiesta.

– Si Dios te concediera un solo y único deseo. ¿Qué le pedirías?

– Que no haya más pobreza.

– ¿Qué fue lo más importante que pasó esta semana en la política local o nacional?

– Nisman…

– ¿Qué opinás del reclamo de los viñateros y bodegueros?

– Tengo un eslogan: sin precio no hay productor, sin productor no hay vino y sin vino no hay vendimia.

– ¿Cómo se divierten en Junín?

– Vamos al autoservice a tomar algo o a tomar un helado. O vamos al único boliche que tenemos en Junín, Ciudad Este. Ahí vamos todos los viernes. Sino vamos al Parque Recreativo Dueño del Sol que es más familiar.

– Tres cosas por las que hay que visitar Junín.

– Por su gente, su calidez y humildad. Porque siempre todos serán muy bien recibidos. Y porque es un lugar muy tranquilo y seguro.

– ¿Cómo se cuida un barbecho?

– Un barbecho nace de un trocito de sarmiento, que se elije y se hacen ataditos. Se plantan, se lo fertiliza, se lo riega. Luego se saca, después de un tiempo y se plantan en el surco, de costadito y poquito para arriba para que se desarrolle el brotecito. Y después crece la vid. Y se cuida con métodos de riego y demanda la misma atención que las plantas.

– ¿Qué programas mirás?

– Programa de la televisión como Siete y medio, de Marcelo Ortiz, me encanta. Cuando fuimos a la entrevista a Nihuil me saqué fotos con algunos de ellos. No miro novelas. Me gustan además las películas policiales.

– Si ponés la mente en blanco ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza?

– Mi mamá.

– Durante el día qué comés.

– Gracias a Vendimia desayuno. Antes sólo tomaba unos mates y nada más. Ahora me cuidan y como bien. No me gusta el pescado y mi comida preferida es la sopa, de lo que sea, de las instantáneas o de las caseras, que necesitan tiempo.

– Redes sociales.

– Facebook, Twitter e Instagram…

 

 

Fuente: MendozaPost.com

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