La vía Blanca se deslucío con más de 300.000 personas presentes

La vía Blanca se deslucío con más de 300.000 personas presentes

Por 05/03/2011 3:03

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Este año, la Vía Blanca estuvo cargada de significaciones especiales: los 75 años de la creación de la Fiesta de la Vendimia, el 450° aniversario de la fundación de la Ciudad, la declaración del vino como bebida nacional y la coincidencia de los actos centrales con el fin de semana de Carnaval. Esto hizo que el paso de los carros con las soberanas de cada uno de los departamentos y aspirantes al cetro nacional estuviera acompañado de algunas novedades. Sin embargo, el inicio se demoró más de una hora de lo previsto.

Los muñecos gigantes que debían hacer una escena a las 21.30 en el palco oficial, con Dionisio, el dios del vino, y criaturas del bosque bailando para celebrar el caldo nuevo, recién comenzaron a actuar después de las 22. Mientras tanto, la banda de música de la Policía de Mendoza, que habitualmente marca el primer paso de la Vía Blanca, tuvo que esperar varios minutos a la altura de calle Rivadavia. Patricia Rosales, con su mamá René y sus hijas Valentina (7) y Melisa (5) -ambas pequeñas con capas de color rosa y coronas plateadas- habían bajado sus banquitos a las 6 de la tarde para sentarse bien cerca del cordón de la calle. La mujer contó que viven en un departamento de avenida San Martín y es un ritual que repiten cada año. También comentó que suelen participar del Carrusel e ir al teatro griego, aunque esta vez no consiguieron entradas.

Después de que pasaron las carrozas de las Reinas de la Vendimia de mandato cumplido (que bailaron al ritmo del reggaeton) y diversas soberanas provinciales y nacionales, llegó el turno a otro de los cuadros novedosos. La escena unió en una danza apasionada al vino, declarado bebida nacional, y el tango, considerado patrimonio cultural de la humanidad. Dos bailarines danzaron sobre una especie de lagar arrastrado por un tractor, mientras se mojaban en el líquido a sus pies. Los seguían otras parejas de baile, algunos con atuendos de época, y el tranvía de compras, decorado con aire tanguero y el torso de un muñeco gigante con un bandoneón. León y Graciela Erbetta, oriundos de Paraná, Entre Ríos, no paraban de moverse de un lado a otro para sacarse fotos con cada uno de los carros y tratar de encontrar la mejor ubicación para ver si podían recibir alguno de los obsequios que compartían las soberanas. “Es hermosísimo. Todo es una novedad: los cestos arriba de los palos, la simpatía de las chicas”, comentó ella entusiasmada, y agregó que tienen entradas para la segunda noche. En cambio, seis matrimonios de Villa María (Córdoba) habían optado por la comodidad de uno de los restaurantes.

Los hombres se habían sentado en una mesa y las mujeres en otra contigua, y cenaban con vino tinto mientras presenciaban el espectáculo. Uno de los caballeros explicó que sólo una de las parejas había visitado antes la provincia en Vendimia, mientras para el resto era la primera vez. Dos de las comunas optaron por el blanco como color predominante en los carros. En el de San Rafael sólo tenían una leve tonalidad verdosa las hojas de parra y hasta las integrantes de la corte iban con vestidos claros. El de Tunuyán fue el que siguió la misma fórmula, aunque en este caso, la vid era celeste y una bandera argentina creaba el trono de la Reina departamental. El contraste fue notorio con respecto a otras carrozas muy coloridas, como las de Santa Rosa, La Paz, Junín o Maipú. El cierre debía estar a cargo de las murgas -porque este año se recuperó el feriado del Carnaval-, pero pese al esfuerzo de los locutores, la gente empezó a retirarse apenas pasó el último carro departamental y sólo hubo un par de comparsas de las 12 anunciadas. En total, más de 200 mil personas invadieron las calles céntricas para ver la Vía Blanca con pancartas, banderas y también con canastos listos para juntar los presentes que las candidatas lanzaron desde sus carros. La cifra la aportó el propio Ministro de Seguridad, Carlos Aranda, mientras digitaba el operativo de seguridad en el palco oficial. La previa Frente al palco oficial se armaron las dos hinchadas más fuertes de la calle San Martín.

Mientras uno de los grupos no se cansó de alentar a la reina de Lavalle, María Belén Brizuela, el otro sector de fanáticos apoyó a la candidata de Tupungato, Romina Farina. Todos llevaban grandes pancartas y carteles para dejar bien en claro cuál era su soberana favorita. Por su puesto que no fueron los únicos, ya que cientos de mendocinos llegaron al centro con carteles que rezaban el nombre de su departamento para alentar a su reina. Aunque el fervor vendimial también se mezcló con varias banderas con tinte político, sobre todo donde estaban ubicados los funcionarios. La gente arribó temprano. Desde antes de las 19 ya se veían las mesas de los bares, restaurantes y confiterías repletas de mendocinos y turistas que no quisieron perderse el tradicional festejo nocturno. Grandes y chicos se aseguraron un lugar sentados en los cordones de las principales avenidas, mientras los policías cuidaban que la gente conservara el orden y no caminara por el medio de la calle.

En un par de horas te acercaremos los videos y fotos exclusivas de la gran Vía Blanca de las Reinas, mientras que mañana te esperamos en el esperado Carrusel de las reinas.

Fuente: Diario Los Andes

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